| Lili se aleja y comienzan a normalizarse las condiciones meteorológicas |
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AFP/ La Habana. Las condiciones meteorológicas se están normalizando en Cuba después que el huracán Lili azotara este martes la región occidental, dejando cuantiosos daños, pero sin causar ninguna víctima, según confirmó la Defensa Civil.
Un parte emitido por el organismo dispuso pasar a la normalidad a las provincias Ciudad de La Habana y Matanzas, mientras que La Habana, Pinar del Río e Isla de la Juventud, permanecerán en alarma ciclónica, en previsión de eventuales lluvias.
Lili dejó en Isla de la Juventud y Pinar del Río una estela de casas dañadas, árboles arrancados, postes eléctricos o telefónicos derribados, y frágiles casas de curar tabaco destrozadas por vientos sostenidos de 160 km/h, y ráfagas mayores.
Sin embargo, el huracán trajo consigo menos lluvia y una velocidad de traslación mucho más rápida que su antecesor Isidore, que 11 días atrás siguió un curso muy similar.
"Ya no tenía mucho más daño que hacer", dijo Fidel Castro en la provincia de Pinar del Río, a donde se trasladó poco antes del paso del huracán. "El daño es mucho menor" que el causado por Isidore, añadió.
Interrogado sobre las reservas del Estado para enfrentar los daños del huracán, Castro señaló que "no tenemos dificultades en la cuestión de los alimentos", pero en cuanto a otros recursos materiales, esas necesidades "se podrán ir atendiendo las cosas más urgentes".
Agregó que los recursos empleados para restañar los destrozos del huracán Michelle, que el 4 de noviembre pasado azotó a ocho provincias del país, equivalen a "siete veces" lo que precisa un ciclón habitual.
Los recursos restantes, dijo, se estaban empleando para atender las necesidades que dejó el huracán Isidore, que el pasado 20 de septiembre atravesó la Isla con un curso similar, pero con mucho mas lluvias y serias afectaciones en la agricultura, aún no cuantificadas.
El Ministerio de Educación ordenó la reanudación de las actividades docentes para el miércoles en las provincias La Habana y Ciudad de la Habana, no así en Pinar del Río e Isla de la Juventud.
El Instituto de Aeronáutica Civil informó que todos los aeropuertos del país están abiertos. La línea Cubana de Aviación esperaba restablecer sus vuelos nacionales e internacionales el miércoles a primera hora.
Lili amenaza territorio de EE UU
AFP/ Miami. El huracán Lili entró el martes con creciente fuerza en las cálidas aguas del Golfo de México y enfilaba hacia la costa sur de Estados Unidos, a donde puede llegar en los próximos dos días.
Lili, con vientos de 165 km/h, amenaza directamente los estados norteamericanos de Luisiana y Texas, cuyas costas empezaría a golpear el jueves, según la proyección del Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Miami.
El huracán, ahora de categoría dos (vientos de al menos 154 km/h) sobre un máximo de cinco, puede convertirse en un peligroso ciclón "mayor" de categoría tres (más de 187 km/h) al recorrer el Golfo de México, según los meteorólogos.
Luisiana ya sufrió el jueves pasado los embates de la tormenta tropical Isidore, con lluvias torrenciales e inundaciones. Nueva Orleans quedó bajo una capa de hasta 30 centímetros de agua. Esta gran metrópolis turística es una de las raras ciudades estadounidenses construida bajo el nivel del mar, y protegida por un sistema de diques.
Las autoridades de Nueva Orleans consideraban el martes recomendar la evacuación de zonas costeras y bajas de la región, indicó Zoraya Flores, de la oficina de emergencias de la ciudad.
Lili obligó además a aplazar para el jueves el lanzamiento del transbordador Atlantis, previsto en principio para el miércoles desde Cabo Cañaveral (Florida, sudeste). El ciclón podría forzar el cierre del centro de control de la NASA en Houston (Texas).
Por otra parte, el precio del petróleo subió el martes en Europa ya que el huracán amenaza las instalaciones petrolíferas del Golfo de México. Los inversores esperan una nueva disminución de las reservas estadounidenses de crudo.
Lo mismo ocurrió en el mercado de futuros de Nueva York, donde el precio del crudo de referencia (light sweet crude) para entrega en noviembre, ganó 38 centavos a 30,83 dólares.
"Los precios subieron debido a previsiones a la baja de las reservas de petróleo estadounidense, y al huracán Lili", entre otras razones de coyuntura internacional, indicó Mike Fitzpatrick, analista de la casa de corretaje Fimat.

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