| Prisioneros talibanes cumplen ocho meses en Guantánamo |
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AFP/ Guantánamo. Ocho meses después de llegada de los primeros prisioneros talibanes a la base estadounidense de Guantánamo, prevalece entre los militares cubanos y norteamericanos un ambiente de "distensión y seguridad", afirmó este martes el general de Brigada José Solar Hernández, segundo jefe del Ejército Oriental del régimen.
"No se ha registrado ningún incidente en estos ocho meses", afirma Solar Hernández, bajo cuya jurisdicción está la Brigada Fronteriza, apostada en una veintena de puntos a lo largo de los 28 km cercados que separan la base de territorio cubano.
Unos 598 prisioneros de 40 naciones, según fuentes norteamericanas, están actualmente en Guantánamo, vigilados por unos 2.000 soldados norteamericanos, calcula Solar. Los primeros llegaron el pasado 11 de enero.
Inicialmente los prisioneros estaban detenidos en el denominado campo "Rayos X", en celdas pequeñas con paredes alambradas, y luego fueron trasladados al campo "Delta", cerca de la costa, y a unos cinco kilómetros del punto de observación cubano denominado "Picote".
El mismo 11 de enero de este año un comunicado oficial de La Habana anunció la disposición de asegurar la tranquilidad en su lado del perímetro de la base, dar facilidades para el aterrizaje de aviones y aplicar medidas de salubridad en el entorno, para evitar epidemias y vectores.
La decisión del régimen de Fidel Castro sorprendió a muchos observadores, pues hasta 1994 la línea perimetral fue un punto candente donde se produjeron miles de incidentes.
Un museo del Ejército Oriental recuerda a sus ocho soldados muertos en los incidentes, el último de ellos Luis Ramírez López, muerto el 21 de mayo de 1966.
"Esa colaboración se mantiene en el intercambio de informaciones para la seguridad del perímetro de la base, así como en el aterrizaje de aviones de gran porte", dijo Solar.
Explicó que los vuelos norteamericanos de aviones de gran porte son "diarios", aunque no de prisioneros, los que son "esporádicos".
Sin embargo, destacó que continúan los vuelos de logística, y que cuando los vientos no les permiten aterrizar de este a oeste, tienen que hacerlo de oeste a este, sobrevolando territorio cubano.
Los contactos entre ambos Ejércitos se producen generalmente por teléfono, pero también han ocurrido personalmente, dijo el General.
El propio Solar aseguró que se ha encontrado con altos oficiales norteamericanos en la puerta de la base, cuando le entregan a frustrados emigrantes ilegales que han sorteado el campo minado que separa ambos terroritorios —para algunos especialistas el más grande del mundo— y penetrado en la base para salir de la isla.
El general cubano afirmó que la presencia de los prisioneros en la base no significó un reforzamiento militar cubano. "No hay refuerzos, está la fuerza suficiente para enfrentar cualquier contingencia", aseguró.

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