| Vicki Huddleston cierra tres años de misión 'inolvidable' en Cuba |
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AFP/ La Habana. "Buen viaje, Sra. Huddleston": los títulos de la prensa cubana no dejan dudas sobre la animosidad del régimen de Fidel Castro hacia Vicki Huddleston, quien dejó La Habana este fin de semana tras tres años al frente de la Sección de Intereses de Estados Unidos en la Isla.
"Creo que ellos están contentos de que me vaya, me pondrían una alfombra roja en el aeropuerto", bromeó Huddleston en una entrevista con la AFP.
Entre tensiones bilaterales, la zaga político-judicial del niño Elian, la visita de Jimmy Carter —el más alto funcionario estadounidense que pisó suelo cubano desde el triunfo de la revolución en 1959— las reuniones con disidentes y las visitas de delegaciones norteamericanas de todo tipo, Vicki Huddleston estima que su misión en Cuba será para ella "inolvidable".
Durante su período en Cuba, la funcionaria organizó recepciones en a las que por primera vez fueron invitados los dirigentes de toda la disidencia cubana. Los encuentros se realizaros en los jardines de la mansión de estilo colonial que ocupaba, una edificación de 1941, construida inicialmente como residencia de vacaciones para el presidente Franklin Roosevelt.
Al contrario que sus predecesores en la Sección de Intereses, Huddleston criticó abiertamente al régimen de Castro; multiplicó en los últimos meses sus declaraciones, las reuniones con opositores y sus viajes a Florida y relaciones con el exilio. También distribuyó unas 9.000 pequeñas radios de onda corta entre ciudadanos de la Isla para que escuchasen emisoras como Radio Martí.
Este episodio irritó especialmente a Castro, quien afirmó no estar dispuesto a "permitir violaciones de nuestra soberanía ni humillantes desacatos a las normas para los diplomáticos".
Huddleston ha sido criticada por la prensa oficialista de la Isla que la acusa de "evidente falta de respeto hacia la nación ante la cual representó a su país" y de dedicarse a "viles operaciones de reclutamiento de los agentes entre los asiduos de la disidencia remunerada y los candidatos a la emigración, sometiéndose a un constante vaivén entre la capital cubana y la de la República bananera miamense".
La funcionaria ha sido atacada en las "Mesas redondas" televisadas, donde se la llama "la Generala" o es ridiculizada como "la señora Vicki" o más simplemente "la Vicki". Ella ha negado las acusaciones de haber atizado las tensiones bilaterales.
"Lo que más me molesta —dice— es que dicen que yo contribuyo a aumentar los ataques retóricos. No lo he hecho, no pienso que ese sea el medio para promover los cambios en Cuba, pero sí he tratado de contribuir a que la gente conozca sobre la oposición, los derechos humanos y la sociedad civil".
"No he violado la Convención de Viena, no he roto los códigos diplomáticos, me han acusado injustamente", enfatiza.
Huddleston afirma estar particularmente impresionada por el movimiento disidente. "Han ganado verdaderamente un espacio político, han crecido como individuos y como líderes", señaló.
La funcionaria considera que "tarde o temprano, el embargo y Fidel Castro desaparecerán" y que el futuro de la isla pasa por la reconciliación con la comunidad cubana en el exilio, que ha cambiado mucho", según precisó. "Nadie puede detener los cambios, ni siquiera Fidel Castro en Cuba".
Huddleston ha sido designada como futura embajadora de Estados Unidos en Mali y será sustituida en La Habana por otro diplomático de carrera, James Cason.

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