| Legisladores mexicanos divididos en cuanto a derechos humanos y disidencia en Cuba |
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AFP/ México. Los legisladores mexicanos que participarán en la V Reunión Interparlamentaria Cuba-México están divididos en cuanto a cómo abordar el tema de los derechos humanos en la isla. Los componentes de la delegación tampoco se ponen de acuerdo respecto a la posibilidad de buscar encuentros con la disidencia interna.
El encuentro se realizará en La Habana entre el 12 y el 22 de septiembre. Mientras que los miembros del gobernante Partido Acción Nacional (PAN) tienen entre los asuntos a tratar con los cubanos el disidente "Proyecto Varela", y prevén la posibilidad de reunirse con opositores al régimen; para el Partido de la Revolución Democrática (PRD), plantear estos temas es "una falta de respeto" y una injerencia en la vida política de La Habana.
La agenda de la reunión interparlamentaria, en la que participarán del lado mexicano unos 20 legisladores de varios partidos, incluidos PAN, PRD y el ex gobernante PRI, tiene dos grandes áreas: la económica y la política, dijo a la AFP el diputado panista Tarcisio Navarrete.
En la discusión económica se tocarán los temas de cooperación para el desarrollo, turismo y salud, mientras que en la política se analizarán democracia, derechos humanos.
Según Navarrete, los representantes de su partido buscarán recabar información sobre los presos políticos en la isla y sostener encuentros con representantes de la Iglesia católica. La parte cubana ha aceptado abordar la modificación constitucional que consagra al socialismo como "irrevocable" y también el Proyecto Varela.
Navarrete dijo además que durante su estancia en la isla intentarán reunirse con miembros de la oposición cubana, entre ellos con Oswaldo Payá, a quien el PAN apoya como candidato al Premio Nobel de la Paz.
"Propondré que la delegación mexicana en su conjunto pueda entrevistarse con los distintos grupos opositores que hay en Cuba", paralelamente "a las reuniones oficiales", dijo Navarrete.
El diputado consideró que la relación México-Cuba está en un "ambiente no ideal" y que por ello requiere de una diplomacia parlamentaria comprometida que despeje los obstáculos. A su juicio, abordar los temas espinosos más que alejar ayudaría a superar las acusaciones y erradicar los "descalificativos de nuestros sistemas". "No vamos a promover gobiernos sino mejores condiciones para los derechos humanos universalmente consagrados", concluyó.
Por su parte, el diputado de centroizquiedista Emilio Ulloa aseguró que el Proyecto Varela no estará en la agenda de la reunión, aunque aclaró que sí se abordará la situación de los derechos humanos "tanto en Cuba como en México".
Ulloa dijo que tanto el PRD como el PRI se oponen a las reuniones con disidentes, porque considera que serían "una falta de respeto" que puede polarizar aún más las relaciones México-Cuba.
En la delegación mexicana "no hemos llegado a ningún acuerdo de reunirnos con algunos sectores cubanos distintos al gobierno y al parlamento; si se hacen, será de manera individual", dijo el centroizquierdista.
Ulloa precisó que los perredistas no asisten a la cita de La Habana con "una actitud de subordinación (al régimen de Fidel Castro) ni tampoco a jugar el papel de esquirol".

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