| Estadounidenses casi desbordan La Habana en primera semana del año |
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AFP/ Numerosos estadounidenses, incluidos senadores prominentes y cerca de 500 empresarios con sus familias, han desembarcado en La Habana en esta primera semana del año.
"Es como si Cuba se estuviera poniendo de moda en Estados Unidos", comentó Alberto González, taxista de profesión, quien aseguró que La Habana "se está llenando de yanquis (...) que pagan muy bien".
Yamila Fuster, vocera del Hotel Nacional, fue más concluyente."Los norteamericanos se han convertido en el tercer mercado de la casa", dijo a la AFP.
Fuster agregó que los españoles ocupan el primer lugar de clientes de ese hotel de categoría cinco estrellas, pero afirmó que los estadounidenses "ya están muy pegaditos a los ingleses, que están situados en el segundo puesto".
A pesar de las regulaciones del embargo, los estadounidenses siguen viajando a Cuba, algunos, como los senadores republicanos Alen Specter y Lincoln Chaffe, en misiones políticas y otros, como los jóvenes miembros del Young Presidents Organization, simplemente "para saber qué esta pasando aquí".
Specter y Chafee finalizaron la víspera una visita de varios días a La Habana, donde se entrevistaron con disidentes, líderes del régimen y con Fidel Castro, mientras que los jóvenes empresarios desembarcaron en varios aviones en compañía de sus familiares.
La mayoría de los empresarios abandonó la Isla la noche del jueves y otros permanecieron en el Hotel Nacional, donde entre los nuevos inquilinos figura una delegación de siete congresistas demócratas y republicanos opuestos al embargo, que permanecerán en la isla hasta mañana martes.
La avalancha de estadounidenses, mayor que en años anteriores, coincide con un creciente cabildeo en el congreso de Washington para suavizar el embargo y también con la primera compra que Castro ha hecho a ese país en las últimas cuatro décadas.
La primera quincena de diciembre arribaron a Cuba dos barcos con alimentos que el régimen compró en Estados Unidos por primera vez en 40 años de confrontación política. Las transacciones fueron autorizadas por la administración norteamericana del presidente George W. Bush, de "manera excepcional", luego de que Washington ofreciera ayuda humanitaria a Cuba tras el paso del huracán Michelle el 4 de noviembre.
Con respecto a la reciente avalancha de estadounidenses, el titular del parlamento castrista Ricardo Alarcón dijo que ahora "todos los que vienen o están a favor de un cambio o por lo menos no son favorables a mantener las cosas como están". Falta por saber si el régimen de La Habana también se ha decidido a cambiar las cosas, después de durante años ser el promotor número uno de la inmovilidad.
Según el US-Cuba Trade and Economic Council, con sede en Nueva York, en el 2001 viajar a la isla aproximadamente 160 000 estadounidenses, dos veces más que en el 2000.

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