Lunes, 28 octubre 2002 Año III. Edición 481 IMAGENES PORTADA
Dulce cantar
En la cantina, con la copa rota y las mujeres que mienten al besar

por LáZARO MORELL, Madrid  

Otra verdadera joya del bolero vitrolero es Fue en la cantina, de Miguel Ojeda, que transcribimos en la versión teatralizada (o radionovelizada) de La India de Oriente. En él, las convenciones del subgénero se suceden de forma tal que bien podrían conformar un decálogo: prostituta que se enamora y busca a su hombre; macho que aclara que "...sólo significas en mi vida/ la mujer que en la cantina conocí...". Mujer que se defiende: "La deshonra que en el alma llevo yo/ no me quita el derecho de querer". La concurrencia de lugares comunes es tan obvia que no son necesarios mayores comentarios. Los dejo en la cantina, con una copa de ron malo, por supuesto.

Fue en la cantina
Miguel Ojeda

Ella (Con voz de mujer dura)

¡Eh, tú, cantinero, ponme un trago ahí, que voy a esperar a mi hombre!

En un café de un barrio corrompido, (Coro)
sentada en la cantina, yo te conocí.
Compré tu cuerpo, compré tus besos,
por unas cuantas monedas que te di.

Después por un amigo me enteré
que andabas indagando por mi vida,
reclamando sin pudor, mujer perdida, (Él)
el momento de amor que te compré.

No quieras recordar lo que pasó,(Ella)
tú tienes poca alma para ver.
La deshonra que en el alma llevo yo
no me quita el derecho de querer.

No vengas a exigirme que te quiera, (Coro)
tú vales muy poco para mí
y sólo significas en mi vida (Él)
la mujer que en la cantina conocí.

Olvídate de mí, mujer perdida, (Coro)
y deja ese camino que es el vicio,
y ojalá que cambies en tu vida
y no sigas rodando al precipicio.

No quieras recordar lo que pasó, (Ella)
tú tienes poca alma para ver.
La deshonra que en el alma llevo yo
no me quita el derecho de querer.

No vengas a exigirme que te quiera, (Coro)
tu vales muy poco para mí
y sólo significas en mi vida (Él)
la mujer que en la cantina conocí.

Olvídate de mí, mujer perdida, (Coro)
y deja ese camino que es el vicio,
y ojalá que cambies en tu vida
y no sigas rodando al precipicio.


Imprimir Imprimir Enviar Enviar

En esta sección

Amar la mentira
LM, Madrid
El trío a bailar el son
Hembra que deslumbra
Amistad fecunda
Burlada, abandonada y otras cosas
Cuentas que no son cuentos
NOTICIERO
SOCIEDAD
ECONOMÍA
CULTURA
INTERNACIONAL
DEPORTE
MÚSICA
semblanzas
dulce cantar
OPINIÓN
DESDE...
ENLACES
Chat
ENTREVISTA
Cartas
BUSCADOR
Galeria
Mini
EDICIONES
» Actual
« Anterior
» Siguiente
Seleccionar
D:  
M:  
A:  
   
Lecturas
 
 
PORTADA ACTUAL NOSOTROS CONTACTO DERECHOS SUBIR
 
© 1996-2003 Asoc. Encuentro de la Cultura Cubana.