| ¡Qué barbaridad más Bárbara! |
|
 |
| por LáZARO MORELL, Madrid |
|
En 1980, la canción que hoy nos acerca concursó en el Premio Adolfo Guzmán sin merecer el primer premio, a juicio de un jurado cuestionable, como todos. Como dice Ramón Fernández-Larrea, "dos meses más tarde nadie se acordaba de la que obtuvo el premio, y en cambio, aquel himno de alucinación que hablaba de destellos en la brisa no paraba de volar de labio en labio, y seguía estremeciendo almas incautas, transeúntes despitados y choferes de taxi".
Para quienes no conocen la música, comprendo que es casi imposible imaginar este texto en toda su dimensión, un verdadero grito desesperado y repleto de una agónica belleza que explota en su final, cuando dice, simplemente, "...no me dejes ir..." Cuánto puede haber en cuatro palabras. A rose is a rose...
Para Bárbara (canción) Santiago Feliú
Siento que tus destellos ahogan mi brisa, mi brisa que presiento inagotable, azul, infinita, límpida brisa de lirismo inevitable, soplo de sueños que en mi verso se derrama.
Si de mi voz florece la canción motivo de tu dar. Si de tus ojos nace la verdad de abrirme en el verso un palpitar no me dejes ir...
(Se repiten ambas estrofas)

|