| Sin tiempo para la negociación |
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| La oposición avanza, la población escapa y el régimen talibán comienza a mostrar síntomas de debilitamiento. |
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| por REDACCIóN ENCUENTRO |
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Según declaraciones de un ministro talibán, todo parece indicar que Bin Laden, el hombre más perseguido del planeta, todavía se encuentra en Afganistán. Se sabe que a sus manos ha llegado la invitación del Consejo de Ulemas para que abandone el país. Incluso su amigo y colaborador, el mulá Mohamed Omar, ha dado el visto bueno a esta recomendación, formulada el día 20 en Kabul.
La Alianza del Norte, principal fuerza opositora en el territorio, afirma que sigue la pista del terrorista, quien se oculta en las montañas de Oruzgán y está bajo la protección de los talibán. Los dirigentes de la guerrilla están ofreciendo ayuda a Washington para capturar a Bin Laden y esperan que el ejército norteamericano bombardee puntos estratégicos de los talibán para ellos, por tierra, asestar el golpe definitivo al régimen y entrar en Kabul, aunque han advertido que el Gobierno posee misiles capaces de derribar aviones a poca altura, lo cual podría complicar las cosas. Las fuerzas de la Alianza se encuentran en Bagram, a 25 kilómetros de la capital.
En un último intento por persuadir al régimen para que entregue al fanático saudí, Pakistán ha enviado una delegación de ulemas que deberá interceder en el conflicto. Ya el régimen integrista afgano ha dado los primeros signos de querer evitar la guerra con un enemigo que le supera en recursos humanos y bélicos y han invitado al reverendo norteamericano Jesse Jackson, activista en favor de los derechos humanos, para que encabece una delegación de paz que evite el conflicto, en lo que aparenta ser una maniobra disuasoria.
Francesc Vendrell, enviado especial de la ONU, advirtió, no obstante, que el tiempo para negociar ha terminado. El emisario ha insistido además en la necesidad de consultar al pueblo para cualquier plan en Afganistán, tanto para terminar con el terrorismo como para la instauración de un Gobierno legítimo y agregó que, en ese sentido, los esfuerzos de la ONU y Estados Unidos están coordinados.
El régimen talibán ha dado francas señales de debilitamiento y aunque ha advertido que serán ahorcados los que intenten hacerse con el poder con la ayuda de Washington, la oposición ocupa cada día nuevos territorios.
En medio de todo este conflicto, la población huye a mansalva y se cree que muchos soldados y oficiales de poco rango de la milicia talibán intentan escapar del país. En tanto, centenares de jóvenes simulan ser refugiados con intención de evadir el reclutamiento para una guerra perdida desde antes de que comience.

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