| Afganistán, el lejano Este |
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| 'Habían unos carteles en el Oeste que decían: Se busca, vivo o muerto', señala Bush en alusión a Bin Laden. |
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| por REDACCIóN ENCUENTRO |
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La consigna es atrapar a Osama Bin Laden. El presidente estadounidense George W. Bush se ha manifestado con excepcional dureza al especificar que quiere la cabeza del terrorista. "Habían unos carteles en el Oeste que decían: Se busca, vivo o muerto", enfatizó, advirtiendo, al mismo tiempo, de los grandes costes que acarreará la guerra que se avecina. La frase, con su referencia a leyes tan elásticas como las del viejo Far West, sorprendió a muchos.
Las palabras del mandatario fueron pronunciadas espontáneamente, en conferencia de prensa improvisada, luego de que saludara a cientos de soldados y empleados del Pentágono.
Por otro lado, las autoridades estadounidenses han recomendado a sus ciudadanos que "eviten" Pakistán, autorizando a sus diplomáticos "no indispensables" a que abandonen ese país.
China anunció el cierre de su frontera con Pakistán previendo posibles fugas masivas de ciudadanos afganos. "Los chinos y ciudadanos de otros países pueden viajar a Pakistán pero nadie procedente de ese país puede entrar en China continental", apuntó el portavoz del Gobierno provincial de Xinjiang, Ablimit Ibrahim.
La provincia de Xinjiang, habitada por musulmanes de origen turco, está siendo vigilada por Beijing, ya que los extremistas religiosos de esta región y el régimen afgano de los talibán mantienen estrechas relaciones.
Entretanto, la guerra comienza a tomar cuerpo en Afganistán.
Los talibán han atacado el distrito de Kalafgán, a 50 kilómetros al este de Taloqán, la capital de la provincia de Tajar (noreste), según ha anunciado la oposición al régimen extremista. "Lanzaron este ataque, muy duro y fuerte, para apoderarse de Kalafgan", explicó a France Press Mohammad Habeel, portavoz de la alianza de la oposición.
Pero los talibán debieron replegarse. "Pudieron tomar algunas cumbres y avanzar, pero luego, durante nuestro contraataque, se vieron obligados a retirarse", abundó el portavoz. "Los enfrentamientos prosiguen en Dashti-Rubat, Durahee Kalafgan y la Franja de Lata. Los talibán se apoderaron de las cumbres de Ziarat y de la colina de Zanboor Bolaq, que luego perdieron durante nuestro contraataque", dijo.
No ha sido posible contrastar la información a través de fuentes talibán.
Según todo parece indicar, el régimen estimó que la muerte de Massud, dirigente emblemático de la oposición y héroe de la lucha contra las tropas de invasión soviéticas, desmoralizaría a sus rivales, que sólo controlan el 10 por ciento de Afganistán. Massud fue víctima de un atentado suicida el pasado 9 de septiembre.

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