| Más pistas y nuevos arrestos |
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| Se suceden las detenciones y aparecen las cajas negras de dos de los aviones siniestrados. |
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| por REDACCIóN ENCUENTRO |
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Las cajas negras de los aviones siniestrados en Pensilvania y en el Pentágono, recientemente encontradas, podrían ofrecer nuevos datos sobre los terroristas que el pasado martes atentaron contra la ciudad de Nueva York. Un agente del FBI ha informado que la primera caja negra fue localizada en Shaksville y la segunda bajo los escombros del Pentágono.
En tanto, en las últimas horas la policía de los aeropuertos neoyorquinos detuvo a dos grupos de personas armadas con cuchillos, sobre los que existe la sospecha de que intentaban realizar nuevos secuestros. Según The Washington Post el número de detenidos oscila entre seis y ocho personas, en los aeropuertos John F. Kennedy y La Guardia. El tráfico aéreo, que ya se había restablecido, volvió a suspenderse.
Los detenidos portaban armas blancas y documentos falsos, y tenían billetes abiertos a distintas ciudades norteamericanas con la fecha del martes, día de los atentados. Se les encontró, además, las certificaciones de la escuela de vuelo de la Florida a la que también habían asistido los culpables de los atentados del día 11. Hasta la fecha, todos los encartados son de origen árabe.
También en Filipinas la policía ha registrado un hotel cercano a la embajada norteamericana en Manila, ante el temor de que presuntos terroristas o personas relacionadas con ellos estuvieran hospedadas allí. Hubo varios detenidos.
Un familiar de Osama Bin Laden —el principal sospechoso de ser el responsable y organizador de los crímenes—, que vive en la isla de Mindanao, al sur del archipiélago filipino, está siendo vigilado de cerca.
Alemania, igualmente, se ha visto implicada en los hechos. La policía de Hamburgo detuvo ayer a un empleado del aeropuerto que pudiera estar vinculado a los terroristas. En tanto, se supo que Mohamed Atta y Marwan Al-Schehi, los secuestradores de las naves que se estrellaron contra las torres gemelas, viajaron a Estados Unidos procedentes de Alemania.
El FBI mantiene discreción sobre la identidad de los terroristas, pero fuentes extraoficiales informan que el resto de los suicidas se nombraban Adnan Bukhari y Ahmad Ibrahim Ali al-Hazoumi, todos muy cercanos a la organización Al Qaeda del extremista islámico Bin Laden.
Se presume que los participantes en los hechos no se conocían entre sí y actuaron al recibir una señal tras la cual, cada uno asumió el papel que se le había asignado.

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