DUPP son las siglas del proyecto: Desde Una Pragmática Pedagógica, integrado por 15 artistas plásticos, de diferentes promociones, entre los que se encuentran René Francisco Rodríguez (coordinador del grupo), Iván Capote y Glenda León. A su obra 1,2,3, Probando, le fue otorgado el premio UNESCO por la promoción del arte, en la pasada edición de la bienal de La Habana.
Como su nombre indica, es una experiencia que pretende ser plataforma pedagógica de discusión y reflexión entorno a los distintos aspectos, teóricos y prácticos, que rodean la realización de obras, tanto colectivas como personales, de los miembros del grupo. Este proyecto, concebido por René Francisco, fue activado a principios de los 90, por lo que en el 2000 acumulaba ya su tercera edición.
DUPP se ha propuesto, entre otras cosas, rescatar un clima, una atmósfera de creación grupal, tras la cual se advierte cierta nostalgia por los 80, tan prolíficos y fecundamente creativos, y que dieron a luz grupos como Puré, Arte Calle y Provisional. Como consecuencia directa de ello, se retoman y desarrollan ideas y metodologías que, dentro de ciertos límites, comportan prácticas de producción artísticas con independencia y autonomía respecto a los mecanismos institucionales. En este sentido el grupo creó un festival de performance en homenaje a Ana Mendieta, con el propósito de fomentar el desarrollo de esta modalidad artística y los distintos lenguajes de expresión multimedia asociada a ella.
Su estrategia de propuestas interdisciplinares le ha permitido, por un lado, contrarrestar un poco esa mirada intimista, de viscerales introspecciones –aunque nada herméticas–, que por lo visto se ha acentuado en buena parte de la producción pictórica de estos últimos años. Por otro, reflexionar a cerca de los problemas históricos de la pintura cubana contemporánea. A partir de estas expectativas, DUPP reactualiza la discusión sobre los pintores y la pintura abstracta, durante años pasto de la marginación por factores de índole político-cultural. Algo que abordó realizando un performance titulado Cómo mirar abstraído, donde se llamaba la atención sobre los mosaicos que, en los años 60, hicieran varios pintores abstractos en la acera de La Rampa. Idea ampliada después en la exposición Cómo pensar abstraído, en la Galería Habana, que intentaba originar un debate sobre el paradigma de la abstracción y su canon pictórico dentro del contexto de las artes plásticas cubanas.