Más de un millón de personas se congregaron el domingo en la Calle Ocho, en la última jornada de la mayor fiesta hispana de Estados Unidos: el carnaval de Miami. Allí, ríos de personas de todas partes de América Latina y el Caribe, degustaron comidas tradicionales y bailaron con Elvis Crespo, Albita Rodríguez, Willy Chirino, Rey Ruiz, Oscar D’León, Sergio Vargas, el Grupo Niche y el Gran Combo de Puerto Rico, entre otros.
Este fue el carnaval 23 de Miami, y en ocasión del aniversario, 23 cuadras de la Calle Ocho estuvieron cerradas para la fiesta.
Paradójicamente, los cubanos parecían estar en minoría en la principal arteria de La Pequeña Habana. Hondureños, nicaragüenses, dominicanos, puertorriqueños, venezolanos y colombianos enarbolaban banderas, gorras y cintas como muestra de orgullo nacional o como señal de guía en medio de la multitud para familiares y amigos.
La Calle Ocho era también el paraíso del paladar... y del colesterol. En medio del humo de las improvisadas parrillas emergían arepas venezolanas, tamales, vigorones, paellas, carnes al pincho, nacatamal, puerco asado, y otras delicias, y era difícil abrirse paso entre la gente, atraída por los aromas y los artesanales souvenirs de los improvisados kioscos callejeros. Mientras las cervezas Presidente y Budweiser se disputaban la preferencia de los asistentes.
Aunque el colofón del carnaval se concibe siempre en este conglomerado humano dominical, las festividades del evento comienzan varios días antes, con la selección de la reina de belleza y un maratón nocturno por la Calle Ocho. El fin de semana anterior al cierre se desarrolla el concierto sabatino Noche de Carnaval, que en esta ocasión reunió a miles de personas en la céntrica American Airlines Arena —sede del equipo local de baloncesto en la NBA— para disfrutar de Elvis Crespo, rey del Carnaval 2001, el grupo Son by Four, Pedro Fernández, Jerry Rivera y Los Ilegales, en un desfile artístico que se prolongó hasta la madrugada.
Al día siguiente, como ya va siendo tradición dentro del programa carnavalesco, fue el Domingo del Jazz en escenarios de Miracle Mile, la famosa milla comercial de Coral Gables. Allí estuvieron el gran IsraelCachao López, Arturo Sandoval, Ed Calle, Chuck Magione y Juan Pablo Torres.
El carnaval es organizado por el Club Kiwanis de La Pequeña Habana, organización fundada en 1975 bajo el liderazgo de profesionales y empresarios interesados en promover servicios a la comunidad.
La diversidad de culturas y de sabores de la fiesta confirma a Miami como la metrópoli latina del siglo XXI, la puerta de Estados Unidos hacia América Latina y el Caribe.