Martes, 10 abril 2001 Cubaencuentro punto com
-
En Miami Encuentro en la red
-
Sin más curvas...
 
Préstamos de familia
WILFREDO CANCIO ISLA, Miami Parte 1 / 3

Pareciera como si la entrañable calidez de cada reencuentro familiar tuviera que recibir a cambio un castigo. Es un caso único de extorsión por un Estado a sus propios ciudadanos que logran un permiso para visitar a sus seres queridos en el exterior, pero nadie suele ocuparse de cuestionarlo o al menos relatarlo con exactitud matemática. Las tropelías del Gobierno cubano todavía hallan una justificación política o una silenciosa incredulidad en muchos rincones de este mundo.

Amigo

En los últimos tres años, las visitas a Estados Unidos de ancianos residentes en la Isla han experimentado un alza significativa. Según estimados extraoficiales, entre 3,000 y 5,000 cubanos mayores de 65 años han viajado anualmente a Estados Unidos –principalmente a Miami– con visas de turismo, es decir, invitados y financiados por sus parientes de acá. Son “los viajes de los abuelos”, como se ha empezado a llamar a esta intrincada experiencia de reunificación cubana.

Obviamente, la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana ha estado flexibilizando las oportunidades de viaje para personas de la “tercera edad”, apostando a que las posibilidades de que este viajero se convierta en inmigrante son mucho menores –y hasta escasas– en comparación con la avalancha de otros cubanos más jóvenes, a la caza de cualquier rendija migratoria o inventiva trashumante por tal de instalarse allende la Isla. Si hay cubanos y cubanas que han sido capaces de probar suerte, contra vendavales y tinieblas, lo mismo en una gélida aldea del norte japonés que en la empobrecida Nairobi, Kenya, ¿cómo puede acaso un cubano de a pie, aún vital y capaz de ganarse la vida, convencer a un funcionario consular de que viajará a Estados Unidos y no se quedará, máxime cuando existe una ley-comodín que le permitirá ajustar su status de residente si permanece en el país por al menos un año?

Hay, por tanto, una lógica en esta permisividad viajera para los padres, hijos, hermanos y tíos entraditos en años, compartida tácitamente por ambas partes.

El cálculo norteamericano se sustenta en el pragmatismo: pocas personas mayores optarán por emigrar, pues representarán una carga familiar doble, ya sin alternativas de empleo y con drásticas restricciones para agenciarse beneficios de salud y seguridad social, como fue posible en otros tiempos.

Salto a cont. Siguiente: De todas formas... »
1   Inicio
2   De todas formas...
3   Cuando finalmente...

Imprimir Imprimir Enviar Enviar

 

Además en esta sección

Ese innombrable que llevamos dentro
ALEJANDRO RíOS, Miami

Los orishas que se fueron a Miami
CARLOS ESPINOSA DOMíNGUEZ, Miami

BUSCADOR
PORTADA
Lunes
En clave
La chistera
Martes
Meridiano
• encuentro
Miércoles
Stadium
Espejo
Jueves
En Miami
La semana
Viernes
En Cuba
La mirada
Desde...
En la prensa
A debate
Cartas
Chat
Enlaces
EDICIONES

ENCUENTRO EN LA RED - Año II. Edición 92
En clave | La chistera | Meridiano | Punto de encuentro | Stadium | Espejo | En Miami | En Cuba | La mirada | Desde... | En la prensa | Cartas | Chat | Enlaces

© 1996-2003 Asoc. Encuentro de la Cultura Cubana.