Viernes, 16 marzo 2001 Cubaencuentro punto com
-
En Miami Encuentro en la red
-
Sin más curvas...
 
Mitos para denigrar a la ciudad posible (II)
WILFREDO CANCIO ISLA, Miami Parte 1 / 3

Tal vez el más recurrido de los incontables mitos con que se intenta satanizar a Miami se sustenta en la presunta intolerancia de sus habitantes.

Sería iluso negar que en la ciudad hay determinados grupos radicales e intransigentes que con mayor o menor tino se manifiestan de manera intolerante por los medios de comunicación, especialmente la radio, y que éstos cuentan con alguna influencia política. El hecho de que en este lado convivan las víctimas de un accidente político que convirtió en tragedia las vidas de miles de familias donde cuentan fusilamientos, mutilaciones físicas (el comandante Eloy Gutiérrez Menoyo, que perdió la visión de un ojo a fuerza de golpizas carcelarias puede atestiguarlo), despojados a quemarropa, exiliados por la fuerza… explica buena parte de esa actitud de enfrentamiento, que es, más bien, el grito ineludible del humillado.

Pero valdría aclarar que se trata de tendencias de grupos, no de una intolerancia oficial aupada por las instituciones gubernamentales. Que un grupo de personas se arrogue el derecho de hablar en nombre de un exilio cada vez más heterogéneo, no significa que a los demás se les imponga esa voluntad de suspensión. Porque como estamos en un territorio donde las leyes no son impuestas por una voluntad unitaria, cada cual puede ejercer su derecho a la discrepancia pública y retar la negativa del intolerante.

La presencia de grupos musicales cubanos en Miami, antes y después de Los Van Van, es un hecho casi cotidiano

Pongamos dos ejemplos recientes: A fines de 1999 se dio el sonado caso —sonado tanto como sonoro— de la actuación de Los Van Van en Miami. Conviene volver sobre el asunto, pues el suceso hizo las delicias de la prensa oficialista cubana en sus ataques contra la “Capital de la Intolerancia”, olvidando que todo se lo debemos al Intolerante en Jefe.

Al no poder alquilar para el concierto un local perteneciente a la municipalidad de Miami, los patrocinadores de Los Van Van rentaron la Arena local (antigua sede de los Miami Heat) y el concierto se hizo, a pesar de las perretas y las vociferaciones de miles de manifestantes. La Unión de Libertades Civiles (ACLU), una de las más poderosas instituciones defensoras de la libertad de expresión, respaldó la celebración del concierto, mientras que la policía se vio en la obligación de proteger a las cerca de 3,000 personas que asistieron a la Arena.

Antes y después de Los Van Van, la presencia de grupos musicales cubanos en Miami es un hecho casi cotidiano, a pesar de ciertas voces tonitronantes y alguna protesta aislada de personas a las que, a no dudarlo, hay que respetarle y garantizarle su derecho ciudadano de discrepar.

Salto a cont. Siguiente: El otro ejemplo... »
1   Inicio
2   El otro ejemplo...
3   Por eso...

Imprimir Imprimir Enviar Enviar

 

Además en esta sección

Ciclo de cine cubano
ALEJANDRO RíOS, Miami

BUSCADOR
PORTADA
Lunes
En clave
La chistera
Martes
Meridiano
• encuentro
Miércoles
Stadium
Espejo
Jueves
En Miami
La semana
Viernes
En Cuba
La mirada
Desde...
En la prensa
A debate
Cartas
Chat
Enlaces
EDICIONES

ENCUENTRO EN LA RED - Año II. Edición 75
En clave | La chistera | Meridiano | Punto de encuentro | Stadium | Espejo | En Miami | En Cuba | La mirada | Desde... | En la prensa | Cartas | Chat | Enlaces

© 1996-2003 Asoc. Encuentro de la Cultura Cubana.