Flores imposibles
Antes de las doce del mediodía del Día de las Madres se acabaron las flores en La Habana, a pesar de los precios astronómicos y a que la mayoría de los puestos de flores eran ilegales.
Según Cubanet, una espiga de gladiolo costaba cinco pesos, un girasol, tres y una azucena, dos.
Era imposible comprar un modesto ramo por menos de 40 pesos. Las florerías estatales sacaron una oferta un poco más barata, pero las flores ya estaban totalmente marchitas.
Ojo por ojo
Al fin Fidel Castro le dedica un elogio a alguien que no sea a sí mismo o a su Revolución.
El agraciado ha sido Colin Powell, secretario de Estado norteamericano, y las razón es que "se atrevió" a decir algo positivo sobre el Gobierno de la Isla. Castro, que está seguro de que se implementa una campaña incesante y mundial contra él, disculpó a Powell porque "tiene que tomar la misma línea de su Gobierno". El secretario norteamericano de Estado le respondió que él (Castro) estaba atrapado en el tiempo.