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La respuesta estatal fue más regulaciones complementarias a la última ley y la creación, en diciembre de 1995, de una nueva institución para controlar el desenfreno: el "Grupo Nacional", integrado, entro otros organismos, por los institutos de la Vivienda y de Planificación Física y los ministerios de Justicia y del Interior. Sin embargo, tampoco esas medidas pudieron resolver las ilegalidades y mucho menos las necesidades que condujeron a ellas. En julio del 2000, el Gobierno aprobó un nuevo Decreto-Ley, el 211, para regular las construcciones por esfuerzo propio y los trámites de permuta. Este decreto prevé inspecciones físicas de los inmuebles y exige una imprescindible autorización institucional para permutar que menoscaba el derecho de propiedad reconocido antes por la Ley 65. Ahora un funcionario estatal determina sobre la propiedad de la persona, aumentando de ese forma las posibilidades de corrupción. Siete meses después –febrero del presente año–, el Consejo de Estado aprobó un nuevo Decreto-Ley para el control de las contravenciones. De acuerdo a esta última medida el Instituto de la Vivienda no sólo monopoliza, sino que ahora elimina definitivamente la compraventa entre particulares y otorga a las entidades municipales de la vivienda el derecho de confiscación. Este breve recuento de las medidas legales referidas al complejo problema de la vivienda en los últimos 42 años, marca un camino de participación ciudadana que va de la liquidación de los factores especulativos que desnaturalizaron la función social de la vivienda, la rebaja de alquileres, el estímulo a la población para construir y la conversión en propietarios de los arrendatarios, hasta otro camino de regreso, caracterizado por un férreo control estatal sobre la ciudadanía en todo lo relacionado con el problema habitacional. La insuficiencia de las medidas tomadas por el Estado ante un problema creciente, tan crucial para la familia cubana y para el desarrollo social, como el de la vivienda, requiere y exige la búsqueda de nuevas fórmulas. La experiencia ha demostrado que desconociendo las potencialidades de la participación controlada, pero independiente, de la ciudadanía y de la sociedad civil, es imposible encontrar una solución definitiva. _____r e f e r e n c i a s_____ 1. La construcción de viviendas (1959-1980)
El Remolcador no se rinde Una zafra catastrófica Pleno salario: una utopía imposible Juventud cubana. Retos en el nuevo milenio Lenguaje, autoestima y construcción democrática |
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