Lunes, 03 septiembre 2001 Año II. Edición 183 IMAGENES PORTADA
Economía
Cuba hacia el capitalismo de Estado

De la colectivización impracticable al mercantilismo estatal: una ruta escogida hace ya más de 70 años por la antigua Unión Soviética
por BALTASAR MARTíN Parte 2 / 3

Desde esa época, la economía soviética comenzó una trayectoria completamente zigzagueante. Cada zig fue un impulso supremo para imponer la ideología marxista sobre el sistema productivo; cada zag un hecho necesario por la dificultad en que el zig puso a la economía. Fue un paso atrás hacia el capitalismo de Estado, ya que los fines ideológicos y monopolistas del Partido no inclinaron al pueblo a trabajar con el máximo rendimiento sino todo lo contrario.

Los logros soviéticos en el terreno de las armas y de los vuelos espaciales confirmaron este cálculo de la situación en lugar de contradecirlo, porque los hombres de ciencia que hicieron posibles estos triunfos disfrutaron de incentivos excepcionales en lo que a ingresos, posición, espacio habitable y acceso a los artículos esenciales se refiere.

En suma, el Partido Comunista en el poder siempre se ha contradecido. Primero declara que la transición del capitalismo al socialismo no puede efectuarse mientras no hayan sido eliminados del espíritu del pueblo todos los "vestigios capitalistas"; luego declara que el nivel de producción que se necesita para el tránsito del socialismo al comunismo sólo puede alcanzarse proporcionando los incentivos que exigen esos vestigios. Éstos, por supuesto, habiendo sido fortalecidos por una recompensa, deben ser luego erradicados.

Cuando un dictador comunista se ha enfrentado a una crisis de producción, ése ha sido su proceder para obtener resultados, pero en circunstancias que protejan el monopolio de autoridad absoluta del Estado.

Todo esto ha apuntado siempre a un conflicto, demasiado hondo para tener solución –como lo demostró a la postre la desaparición del campo socialista y la disolución de la URSS–, entre la descripción marxista de la realidad en la que el Partido basa su derecho a gobernar, y los hechos escuetos a los que tiene que hacer frente éste para lograr que algo se realice.

La única línea de marcha posible que pudo seguir hacia su "inevitable" triunfo fue una ruta en zigzag, entre imponer su voluntad y tratar de escapar de los apuros económicos en que la primera siempre lo sumió.

Harry y Bonaro Overstreet predijeron en 1963, en su admirable libro La Cortina de Hierro, cómo la dictadura totalitaria del Partido tendría que hacer mutis con el tiempo: "Su partida puede ser inesperadamente brusca, o tan gradual que jamás sea reconocida abiertamente. Nuestra propia suposición es que esta dictadura absoluta no sufrirá un derrocamiento sino un desgaste cada vez más rápido de sus poderes; y que el totalitarismo se despedirá, paso a paso y de mala gana, no con un estrépito ni con un quejido, sino con una pantalla de humo hecha de verborrea marxista-leninista".

Salto a cont. Siguiente: Fidel Castro... »
1   Inicio
2   Desde esa...
3   Fidel Castro...

Imprimir Imprimir Enviar Enviar

En esta sección

La invasión gallega
LUIS MANUEL GARCíA
Otra visión cubana del ALCA
DIMAS CASTELLANOS
Una vocación democrática inesperada
OSCAR ESPINOSA CHEPE
Variedades de 23 y 10
DIMAS CASTELLANOS
Soy médico, pero quisiera trabajar de taxista
OSCAR ESPINOSA CHEPE
Puerta de salida a la crisis
JOSé HIDALGO-GATO SáNCHEZ, ICEI
NOTICIERO
SOCIEDAD
ECONOMÍA
CULTURA
INTERNACIONAL
DEPORTE
MÚSICA
OPINIÓN
DESDE...
ENLACES
Chat
COLUMNISTAS
Cartas
BUSCADOR
Galeria
Galería
EDICIONES
» Actual
« Anterior
» Siguiente
Seleccionar
D:  
M:  
A:  
   
Pionero por el comunismo
 
 
PORTADA ACTUAL NOSOTROS CONTACTO DERECHOS SUBIR
 
© 1996-2003 Asoc. Encuentro de la Cultura Cubana.