| Santa Clara: un destino más |
|
 |
| por HéCTOR MASEDA |
Parte 1 / 2 |
Miriam Fernández de Armas, de 39 años de edad y domiciliada en Villuenda #60, ciudad de Santa Clara, provincia Villaclara, es licenciada en Artes Plásticas desde 1991. Se graduó en el Instituto Superior Pedagógico Félix Varela y pertenece, además, al Colegio de Pedagogos Independientes de Cuba desde hace algunos años.
Luis Ramón Hernández Rodríguez, profesor al igual que Miriam y presidente del Movimiento Acción Democrática expresa que su colega comenzó las labores docentes en la escuela secundaria básica urbana Zenaida Acosta, en 1995, en el municipio de Corralillo. Hasta 1998 demostró conocer ampliamente su especialidad. Sin embargo, no participaba ni mostraba interés por las actividades extradocentes, en especial aquéllas de corte político-ideológico, a pesar de las fuertes presiones de la dirección del plantel para que se sumara a ellas.
Los directivos municipales de educación comenzaron a sentirse insatisfechos porque consideraban que Fernández de Armas ejercía una mala influencia en su labor formadora ante los alumnos, pero la profesionalidad que mostraba les impedía tomar medidas disciplinarias contra ella.
No obstante, en las evaluaciones que recibió durante cuatro años aparecían observaciones en las que se destacaban comentarios como: "No profundiza en las vías para lograr al debate político en los estudiantes (...) no se actualiza en el acontecer político nacional e internacional (...) no contribuye con las actividades de la asignatura a la celebración de efemérides y fechas históricas...".
"La instancia municipal de Educación le exigió, en septiembre de 1998, que no continuara impartiendo clases", señala Hernández Rodríguez, "en su lugar, le propusieron que asumiera la cátedra de Apreciación Musical por carecer la escuela de profesores en esa materia. Ella, aunque aceptó a regañadientes, no intuyó las malas intenciones de quienes le 'sugerían' aceptara la nueva responsabilidad".

|