Aquella fue la primera fisura ideológica que más tarde continuaría con el desembarco de cientos de miles y después de millones de turistas que han afianzado, con su sola presencia, el deseo de las más jóvenes generaciones de buscar su futuro más allá del mar. Sin comentarios.
Quienes sí daban crédito a la noticia publicada en Los Andes, citaban los datos expresados por José Luis Rodríguez, ministro cubano de Economía y Planificación, en el sentido de que el PIB creció en la Isla en un 5,6% en 2000 y que se proyecta un incremento del 5% para 2001, pero no sabían salir del paso cuando algunos interlocutores les recordaban las propias palabras del funcionario insular: "Los precios para los alimentos fuera de la ración oficial siguen siendo extremadamente caros para la mayoría de los cubanos. Se enfrentan todavía importantes limitaciones materiales para la vida de la población".
En la famosa y bellísima Plaza Independencia mendocina, se escucharon palabras de artillería pesada a favor y en contra de Cuba,.
Los primeros, aseguraban que, actualmente, miles de contenedores con alimentos y otros bienes procedentes de Europa y Asia entran a los puertos cubanos. Los segundos, aclaraban que todo ese arsenal va a parar a las tiendas donde todo se vende en dólares, cada vez más frecuentadas por cubanos que reciben cifras de dinero de sus familiares y amigos en el exterior que, según expertos, son el primer rubro en entrada de divisas del régimen, seguido bien de cerca por el turismo. (De lo que aportan las cada vez más deterioradas zafras azucareras de Cuba ya nadie habla, porque sería seguir visitando el capítulo de los tantos fracasos de la economía cubana.)
Y así, entre dimes y diretes, entre tirios y troyanos, va pasando este fuerte verano, con temperaturas que alcanzan en ocasiones los 40ºC y que, por momentos, podrían parecer superiores cuando se caldea el ambiente entre quienes se dejan seguir engañando por la propaganda oficialista del régimen cubano y quienes han sabido separar la paja del grano y conocen lo que verdaderamente ocurre en la Isla.
Pero a la larga, aparecen las sonrisas y los apretones de mano.Se comparten el café, el mate, algún que otro asado y las infaltables botellas de vino. A fin de cuentas, aquí hay una polarización entre radicales y peronistas y entre aficionados de los equipos de fútbol de Boca Junior y River Plate y la sangre nunca llega al río.
Dentro de algunos días, cuando uno de los tres diarios mendocinos vuelva a publicar alguna noticia sobre Cuba, ya sea a favor ya en contra, volverán las suspicacias, las bromas y las polémicas.