La provincia de Mendoza, con sus 153 mil kilómetros cuadrados de extensión —una vez y media mayor que Cuba—, destila alegría y hospitalidad por estos días veraniegos, ante la presencia de miles de visitantes que se acercan a uno de los polos turísticos de primer nivel de toda la República Argentina.
Tiene Mendoza tres diarios: Los Andes, ya centenario y de mayor importancia aquí, tercero en tirada en el interior del país; el Uno, con apenas seis años de existencia y rival de turno de Los Andes (durante décadas siempre ha habido algún periódico haciéndole competencia, pero a la larga todos han desaparecido); y el novel Diario de bolsillo, que se reparte gratuitamente en tres de los principales conglomerados urbanos de Argentina: Buenos Aires, Córdoba y Mendoza.
En su edición del pasado día 7, Los Andes se hizo eco, de una noticia fechada en La Habana, que ha despertado suspicacias, bromas y polémicas; no debemos olvidar que muchos argentinos simpatizan con el régimen cubano.
Los más suspicaces fueron algunos turistas que ya han oído hablar de la mayor de las Antillas, como de un lugar paradisíaco en el cual las cosas no andan del todo bien. Las bromas, provenían de mendocinos que a lo largo de la década han visitado y conocido la verdad de lo que sucede en Cuba. Y las polémicas estuvieron auspiciadas por unos pocos que todavía creen en lo que el gobierno de La Habana da a conocer al mundo.
Toda esta vorágine se desencadenó a raíz de una noticia, según la cual las cosas han comenzado a mejorar en Cuba, desde el punto de vista económico. Las cifras podrían coincidir con algunos aspectos técnicos del mundo estadístico pero los números a veces mienten, no lo dicen ni lo reflejan todo.
Este parece ser uno de esos casos, porque las cifras no indican la verdadera situación del ciudadano común, de los millones de hombres y mujeres que no tienen acceso al dólar, al mágico billete verde que durante décadas era visto en la Isla como al mismo diablo, representante del enemigo público número uno: el imperialismo yanqui. Pero en cafés, bares, plazas no ha faltado quien recuerde que miles de cubanos fueron sentenciados alguna vez por el delito de "tenencia ilegal de divisas" aunque en 1994, cuando el agua llegó al cuello del régimen cubano, se legalizó la libre circulación de la moneda extranjera.
Los argumentos en uno u otro sentido rebotaron en el ambiente de esta plácida y tranquila provincia del desértico oeste argentino: Los que no confían en la veracidad de esta noticia alegaron que no es exacta, pues la mejoría no alcanza a la mayor parte de la población y criticaron al gobierno comunista de volver a aprovecharse de las necesidades espirituales de la ciudadanía. Se remontaron a 1979, cuando Cuba permitió la entrada y salida desde y hacia Estados Unidos a aquellos viajeros que fueron denominados luego como "comunitarios", al ser los primeros de la comunidad cubana en el exterior que regresaron a la Isla a visitar a sus familiares, después de dos décadas de injusta y total prohibición por parte del régimen y que proporcionaron una avalancha de bienes de consumo al maltrecho pueblo cubano.