| El mundial de Iván |
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| Cuba reafirmó su clase en la cita atlética de Edmonton |
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| por JORGE EBRO |
Parte 2 / 2 |
Cuarto lugar en las Olimpiadas de Sidney 2000, Moreno también está comenzando en una especialidad donde las atletas llegan a alcanzar edades muy longevas. Se pensaba que tal vez obtendría un bronce, a lo sumo la plata. Sin embargo, desbarató todos los pronósticos y ahora es la nueva reina del martillo.
En los 110 metros con vallas, Anier García (13:07) no pudo hacerse justicia y tuvo que conformarse con la plata, detrás del titular de Atlanta 96, Allen Johnson (13:00). No obstante, no puede decirse que sea un mal resultado. García, campeón de Sidney 2000, se mantiene en la elite de la especialidad y también es muy joven. Mucho más que el propio Johnson, quien debe estar cerca del retiro.
La campeona de Sevilla 99 en los 400 con vallas, Damí Pernía, debió conformarse en esta ocasión con el bronce, con tiempo de 1:53:81, en una prueba donde se impuso la marroquí Neshda Budieva (1:53:34). Pero igualmente, fue un resultado que confirma la estabilidad de la cubana en los primeros planos.
Quien sí debe replantearse el rumbo de su futuro, es el saltador de altura Javier Sotomayor, quien quedó cuarto lugar con un salto de 2,30. A sus 34 años, parece haber llegado al límite de su brillante carrera deportiva. Si se mantiene entre los primeros es porque el salto de altura atraviesa por una crisis tremenda de calidad. Téngase en cuenta que el alemán Busse ganó el mundial con un mediocre salto de 2:36 en su último intento, y los dos rusos que compartieron la planta terminaron con 2:33.
Emeterio González en la jabalina masculina, Zulia Calatayud en los 800 femeninos y los relevos cortos y largos en ambas ramas, que no pudieron pasar más allá de las etapas eliminatorias, fueron nuestra decepción en Edmonton.
Fuera de la actuación criolla, sobresalió la derrota de Marion Jones en los 100 metros planos, el fracaso de Gail Devers para agenciarse una cuarta medalla de oro en cuatro mundiales, y el triunfo del dominicano Félix Sánchez en los 400 metros planos. Aunque residente en los Estados Unidos, Sánchez no renunció a su ciudadanía dominicana y le dio a este país su primera medalla de oro en la historia de estas justas.
Edmonton volvió a confirmar la supremacía de estadounidenses y rusos, aunque no tan abrumadoramente como ocurría en el pasado. El atletismo reafirmó su poder de convocatoria y Cuba demostró que sigue en el selecto grupo de los mejores.
| Salto a cont. |
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