Viernes, 03 agosto 2001 Año II. Edición 175 IMAGENES PORTADA
Deporte
Nostalgia por 'el Duque'

por IVáN GARCíA, La Habana Parte 1 / 2

Octubre de 1996. Luego de dos horas y media de azaroso viaje llegué al aeropuerto Calixto Sánchez, a espaldas del aeropuerto internacional José Martí. En aquel entonces vivía allí el soberbio lanzador de Industriales Orlando "el Duque" Hernández.

El Duque
El Duque. Recuperándose
tras la operación

Tenía concertada una entrevista con el as del montículo, a tenor de su expulsión del béisbol nacional, acusado por el Gobierno de complicidad en varias deserciones, algo que nunca se probó.

Sentado en un sofá carmelita, imitación de piel, ataviado con una enguatada negra y con varios kilos de menos, el Duque me dijo: "La única puerta que me han dejado abierta es la del destierro". Fue profético. En la Navidad de 1997 huyó de la Isla a bordo de un bote destartalado. Lo acompañaban su compañero de selección, Alberto Hernández, y cuatro amigos en similares circunstancias y con idéntico propósito: escapar de la miseria y abrirse nuevos caminos.

El Duque me confesó que jamás había pensado abandonar su patria. A pesar de ser el mejor pitcher en ganados y perdidos de nuestra pelota (129 y 44), pasó a trabajar como masajista en un hospital psiquiátrico a varias cuadras de su hogar, devengando un salario de 300 pesos mensuales, que en la Cuba de hace cinco años y la de ahora equivale al precio de un refrigerio y algunas cervezas en cualquier cafetería en dólares.

Pero todo lo que sabía el Duque era jugar béisbol. Fuera del terreno se sentía un extraño. Y muy a pesar suyo le dijo adiós a sus compatriotas.

Después sobrevino una odisea digna de un guión cinematográfico. En EE.UU nadie apostaba un dólar por el lanzador, mayor de treinta años. O casi nadie. George Steimbret, dueño de los Yankees de New York, lo puso en su nómina por 2,6 millones en dos campañas. Y muchos se escandalizaron por lo que creían una excentricidad: pagarle un sueldo de seis ceros al moreno que había huido de la isla de Castro.

Salto a cont. Siguiente: Pero el... »
1   Inicio
2   Pero el...

Imprimir Imprimir Enviar Enviar

En esta sección

Una pasión extinguida
IG
En busca del disco de oro
JORGE EBRO
Adiós, Samaranch
IVáN GARCíA
Llave maestra
JORGE EBRO
A la vuelta de la esquina
IVáN GARCíA
El adiós de un grande
JORGE EBRO, Miami
NOTICIERO
SOCIEDAD
ECONOMÍA
CULTURA
INTERNACIONAL
DEPORTE
calentando
rapidísimas
MÚSICA
OPINIÓN
DESDE...
ENLACES
Chat
COLUMNISTAS
Cartas
BUSCADOR
Galeria
Galería
EDICIONES
» Actual
« Anterior
» Siguiente
Seleccionar
D:  
M:  
A:  
   
Ubre Blanca
 
 
PORTADA ACTUAL NOSOTROS CONTACTO DERECHOS SUBIR
 
© 1996-2003 Asoc. Encuentro de la Cultura Cubana.